Talento, colaboración y oportunidades sin etiquetas en el sector agroalimentario
En un sector históricamente masculinizado, Certis Belchim está marcando la diferencia al apostar por el talento sin etiquetas. La compañía ha logrado consolidar una cultura basada en la igualdad de oportunidades, donde las mujeres no solo están presentes, sino que lideran, innovan y abren camino a las nuevas generaciones. Con perfiles técnicos, comerciales y de gestión, las profesionales de Certis Belchim reflejan un modelo de evolución profesional en el que el mérito, la colaboración y la confianza son las verdaderas palancas del cambio.
Hoy compartimos jornada con María Jesús Zanón Alonso, Development Manager, Ana Sicre Vita, Portfolio Manager y Amelia García Jiménez, Technical Sales Advisor.
Un día a día que refleja la diversidad y el valor del trabajo en equipo
Si algo tienen en común nuestras entrevistadas en Certis Belchim es que, aunque sus puestos sean muy diversos, todas comparten características que definen el espíritu de la empresa: dinamismo constante, oportunidades de aprendizaje permanente y un flujo continuo de conocimiento. Y algo que repiten las tres es que el trabajo en equipo es fundamental.
Además, la compañía destaca por su cultura inclusiva, donde el género no representa un obstáculo para el desarrollo profesional.

Para María Jesús Zanón Alonso, Development Manager, sus jornadas son intensas y variadas. Abarcan desde la coordinación de proyectos hasta la implementación de nuevas materias activas. Gran parte de su trabajo se desarrolla en constante comunicación con compañeros de diferentes países y colaboradores externos, ya que “el trabajo en equipo es la base de mi día a día”
Ana Sicre Vita, Portfolio Manager, combina la planificación técnica con el trabajo de campo. “Empiezo revisando los partes técnicos sobre la evolución de plagas y el estado de los cultivos, y luego coordino con técnicos y cooperativas para evaluar los tratamientos y ajustar los protocolos según las necesidades. Me gusta poder ver con mis propios ojos cómo están los cultivos, porque eso marca la diferencia”. Además, destaca la importancia de compartir la información con los equipos de marketing y sostenibilidad para que todo fluya.
Para Amelia García, Technical Sales Advisor, lo más motivador es la variedad y el contacto directo con el equipo. “No hay dos días iguales. Un día puedo estar preparando una formación, otro dando charlas, y otro más visitando clientes o dando seguimiento postventa. Esa cercanía con los técnicos y distribuidores es fundamental y es lo que me mantiene siempre motivada.”
Evolución profesional ligada a la confianza y al mérito
En Certis Belchim, el desarrollo profesional y personal es un pilar fundamental. La confianza y la responsabilidad compartida han sido clave para integrar a todos los equipos en la compañía, facilitando trayectorias dinámicas y enriquecedoras para todos los perfiles.

Ana, Amelia y María Jesús coinciden en que la cultura de Certis Belchim fomenta el crecimiento basado en funciones muy dinámicas, donde el esfuerzo y la confianza mutua son la base para avanzar, sin importar el género o el origen.
Cambios reales en la cultura empresarial y el sector agroalimentario
Desde que forman parte de Certis Belchim, nuestras entrevistadas han vivido cambios reales en la cultura de la empresa y en el sector agroalimentario. Cambios que han llegado poco a poco, integrados de forma natural, pero que reflejan una evolución clara: más confianza en el talento, más oportunidades de crecer profesionalmente y una mayor visibilidad y normalización de la presencia femenina. Todo ello, en un entorno donde lo que cuenta es el esfuerzo, la dedicación y el trabajo bien hecho.
Ana Sicre Vita:
“Desde que me incorporé, siempre he sentido que se nos ha tratado por igual a hombres y mujeres. He tenido las mismas oportunidades que cualquier compañero y he podido crecer profesionalmente en base a mi esfuerzo y dedicación.”
María Jesús Zanón Alonso:
“Los cambios en el sector han llegado poco a poco, impulsados por decisiones a nivel europeo que suponen retos importantes para la empresa. Hay que saber reaccionar, integrarlos con naturalidad y seguir adelante.”
Amelia García Jiménez:
“No he visto barreras para nosotras dentro de la empresa. Me han dado oportunidades que han supuesto un crecimiento profesional real y, lo más importante, han valorado tanto mis capacidades como mis intereses personales.”
Consejos para mujeres que quieren abrirse camino en el sector agro
En 2025, el sector agroalimentario sigue enfrentándose a dos grandes retos estructurales: el relevo generacional y la consolidación real de la igualdad de oportunidades. La escasa incorporación de jóvenes —especialmente mujeres— a puestos técnicos y de responsabilidad no solo pone en jaque la continuidad del sector, sino que también limita su capacidad de adaptación, innovación y crecimiento.

Sin embargo, el panorama está cambiando. En Certis Belchim, donde ya se ha vivido un antes y un después en términos de diversidad, las voces femeninas ganan visibilidad y peso.
“Cada vez hay más chicas jóvenes que se animan a estudiar carreras relacionadas con la agronomía y a incorporarse al mundo agrícola”, apunta Amelia García Jiménez, quien hoy lidera un área nacional relacionada con la jardinería dentro de la empresa. Amelia además lleva a cabo seguimientos de ensayos CRO y demos comerciales.
Las mujeres que ya han recorrido ese camino lanzan un mensaje claro: no hay que tener miedo al campo ni ponerse límites. “La credibilidad en este sector se construye desde el conocimiento, la constancia y la cercanía, y en eso las mujeres tenemos mucho que aportar”, destaca Ana Sicre Vita.
El sector agroalimentario presenta un dinamismo y una variedad de escenarios que lo convierten en un terreno fértil para el desarrollo personal y profesional. “Es una experiencia muy enriquecedora”, resume María Jesús Zanón Alonso.
Avanzar es posible, y las oportunidades, también para las mujeres, están ahí fuera. Solo hay que atreverse a aprovecharlas.


