1

El campo y el mar reclaman menos trabas, más formación y oportunidades reales para asegurar el relevo generacional

El relevo generacional en el sector agroalimentario no puede abordarse solo como una cuestión de edad. Necesita oportunidades reales, acompañamiento, formación, acceso a recursos, una administración más ágil y un relato capaz de mostrar que el campo y el mar son espacios de futuro. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la mesa redonda “El campo 4.0: ¿sacrificio generacional o emprendimiento agroalimentario?”, celebrada en el marco del X Foro Nacional BusinessAGRO Mujeres Agroprofesionales, organizado por Siete Agromarketing a través del Proyecto MujerAGRO.

Moderada por Marga López Polo, periodista agroalimentaria y subdirectora de Siete Agromarketing, la mesa ha reunido a Maribel Mòdol Guiu, representante del Territorio de la Asociación Profesional de Empresarias Ap! Lleida; Esmeralda Rourera Torrelles, presidenta territorial de Lleida de Joves Agricultors i Ramaders JARC-COAG; Ángela Seira Sanmartín, vocal de la Associació Catalana de Dones de la Mar; y Néstor Serra Domènech, coordinador de la Plana de Lleida de Unió de Pagesos.

El debate ha situado en el centro una pregunta clave para el presente y el futuro del sector: cómo transformar la actividad agroalimentaria en una opción profesional viable, reconocida y atractiva para las nuevas generaciones, especialmente para las mujeres que quieren emprender, incorporarse a una explotación, liderar proyectos o permanecer en el territorio.

Emprender desde el territorio

La intervención de Maribel Mòdol Guiu ha aportado una mirada vinculada al emprendimiento, la empresa y la importancia de crear redes profesionales en el territorio. Desde su experiencia en Ap! Lleida, ha puesto el foco en la necesidad de hacer visible el talento femenino y de generar espacios donde las mujeres puedan compartir conocimiento, impulsar proyectos y ganar presencia en ámbitos de decisión.

X Foro Nacional MujerAGRO
Maribel Mòdol Giu, representante
del Territorio de la Asociación Profesional
de Empresarias Ap! Lleida. / Foto: MujerAGRO

En este sentido, la mesa ha destacado que el emprendimiento agroalimentario no depende únicamente de una buena idea, sino también de un entorno que permita desarrollarla. La formación, el asesoramiento, la colaboración entre profesionales y la conexión con otras empresas se han señalado como factores determinantes para que los proyectos puedan crecer y consolidarse.

Mòdol ha defendido “la importancia de poner en valor el talento que ya existe en los pueblos y en las comarcas agrarias”. Un talento que, en muchas ocasiones, no se reconoce con la suficiente fuerza, pese a su capacidad para dinamizar la economía local, generar empleo y abrir nuevas oportunidades vinculadas a la transformación, la comercialización, la innovación o los servicios asociados al sector.

Jóvenes agricultores: relevo sí, pero con condiciones reales

Desde la perspectiva de las organizaciones agrarias, Esmeralda Rourera Torrelles ha trasladado la realidad de quienes quieren incorporarse al campo y se encuentran con obstáculos que dificultan el relevo generacional. La mesa ha abordado cuestiones como la carga burocrática, el acceso a la tierra, la necesidad de financiación, la complejidad normativa y la falta de una mayor simplificación administrativa.

X Foro Nacional MujerAGRO
Esmeralda Rourera Torrelles. Presidenta
Territorial de Lleida. Joves Agricultors i
Ramaders JARC-COAG. / Foto MujerAGRO

El mensaje ha sido claro: el relevo generacional no puede quedarse en un objetivo estratégico si después quienes quieren incorporarse al sector se enfrentan a procesos largos, exigencias complejas y una sensación constante de dificultad. Para que haya jóvenes en el campo, el sector necesita condiciones que permitan trabajar, invertir y planificar con cierta estabilidad.

La participación de Rourera ha servido para recordar que “la incorporación de jóvenes agricultores y agricultoras es imprescindible para garantizar la continuidad de la actividad agraria”, pero también para modernizarla. La digitalización, la sostenibilidad, la profesionalización y la adaptación a nuevos modelos productivos requieren personas preparadas, con capacidad de gestión y con voluntad de permanecer en el territorio.

La mesa ha coincidido en que el campo necesita jóvenes, pero los jóvenes también necesitan un sector que les ofrezca expectativas, reconocimiento social y posibilidades reales de desarrollo profesional.

El mar también necesita mujeres y relevo

La voz de Ángela Seira Sanmartín ha incorporado al debate una realidad muchas veces menos visible en los espacios agroalimentarios: la de las mujeres vinculadas al mar. Su participación ha permitido ampliar la mirada del foro más allá del campo y recordar que la cadena agroalimentaria también se construye desde la pesca, las comunidades marineras y las actividades relacionadas con el litoral.

X Foro Nacional MujerAGRO
Ángela Seira Sanmartín. Vocal de
la l’Associació Catalana de Dones de la Mar. / Foto: MujerAGRO

Seira ha puesto sobre la mesa la presencia de mujeres que trabajan en el mar y la necesidad de que esa realidad sea reconocida, visibilizada y acompañada. La actividad pesquera afronta también desafíos vinculados al relevo generacional, la dureza del trabajo, la conciliación, la falta de referentes y la necesidad de dignificar profesiones que han sido esenciales para muchas comunidades.

En este punto, la mesa ha subrayado que hablar de igualdad en el sector agroalimentario implica también mirar hacia ámbitos que tradicionalmente han tenido menor presencia en el debate público. La incorporación de mujeres al mar, su permanencia y su acceso a espacios de representación forman parte de una transformación necesaria para construir un sector más diverso y más justo.

La intervención de Seira ha reforzado una de las ideas centrales del Foro: “no basta con que las mujeres estén presentes; es necesario que su trabajo sea reconocido, contado y valorado” como parte esencial de la economía agroalimentaria y del desarrollo territorial.

Organización, territorio y defensa del sector

Por su parte, Néstor Serra Domènech ha aportado la visión de Unió de Pagesos y ha situado el debate en la defensa de la actividad agraria como elemento vertebrador del territorio. Su intervención ha permitido incidir en la necesidad de que las políticas públicas, las organizaciones y el conjunto de la sociedad comprendan mejor la realidad de quienes producen alimentos.

La mesa ha señalado que el futuro del campo no puede desligarse de la rentabilidad, de la estabilidad y de la capacidad de las explotaciones para adaptarse a los nuevos retos. Sin actividad agraria, el territorio pierde población, empleo, paisaje productivo y cohesión social. Por ello, el relevo generacional debe entenderse también como una cuestión de país y no solo como una preocupación interna del sector.

X Foro Nacional MujerAGRO
Néstor Serra Domènech. Coordinador de
la Plana de Lleida de Unió de Pagesos. / Foto: MujerAGRO

Serra ha defendido “la importancia de acompañar a quienes trabajan en el campo y de reforzar el papel de las organizaciones agrarias” como espacios de representación, apoyo y defensa colectiva. En un contexto de cambios normativos, presión económica y exigencias crecientes, la organización sectorial resulta clave para canalizar demandas y construir respuestas compartidas.

Formación como palanca de futuro

Uno de los puntos de mayor consenso ha sido la formación. Las personas participantes han coincidido en que la capacitación es una herramienta decisiva para impulsar nuevos liderazgos, favorecer la profesionalización y abrir oportunidades a quienes quieren emprender en el sector agroalimentario.

La formación se ha planteado no solo desde una dimensión técnica, vinculada a la producción o a la gestión de explotaciones, sino también desde una perspectiva empresarial, digital, comercial y de liderazgo. En un sector cada vez más complejo, producir ya no es suficiente: también es necesario saber gestionar, comunicar, innovar, cumplir con la normativa, acceder a ayudas, comercializar y adaptarse a las nuevas demandas del mercado.

En este sentido, la mesa ha defendido que el conocimiento puede convertirse en una de las grandes palancas para que más mujeres y jóvenes den el paso hacia el emprendimiento agroalimentario. Formarse permite ganar seguridad, tomar mejores decisiones y construir proyectos más sólidos.

Cambiar el relato del sector

Además de las dificultades, la mesa ha querido poner el foco en las oportunidades. Las intervenciones han coincidido en la necesidad de construir una imagen más positiva, moderna y realista del sector agroalimentario. Una imagen que no oculte la dureza del trabajo ni los problemas existentes, pero que tampoco reduzca el campo y el mar a sacrificio, incertidumbre o falta de futuro.

El debate ha señalado que el sector agroalimentario ofrece posibilidades de emprendimiento, innovación, desarrollo profesional y arraigo territorial. Para atraer talento joven y femenino es necesario contar mejor esa realidad, mostrar referentes, visibilizar proyectos que funcionan y trasladar que el territorio puede ser también un lugar desde el que liderar, innovar y construir empresa.

La mesa ha concluido que el futuro del sector pasa por facilitar la incorporación de nuevas generaciones, reducir barreras, reforzar la formación y reconocer el papel de las mujeres que ya están transformando el campo, el mar y los pueblos desde su trabajo diario.

Con esta tercera mesa, el X Foro Nacional MujerAGRO ha vuelto a situar el relevo generacional, el emprendimiento y el liderazgo femenino como ejes estratégicos para avanzar hacia un sector agroalimentario más innovador, diverso y preparado para responder a los desafíos económicos, sociales y territoriales de los próximos años.