Vanessa Tébar Castillejo es Ingeniera Agrónoma y Delegada Comercial en Kubota España. Apasionada del mundo agrícola desde la infancia, trabaja para fortalecer la red de distribución y apoya la presencia creciente de la mujer en el sector.
Por Eduardo García de Domingo , periodista agroalimentario
Desde su infancia en La Roda (Albacete), Vanessa Tébar estuvo vinculada al mundo agrícola, lo que la llevó a elegir una carrera muy vocacional. Vanessa defiende el papel creciente de la mujer en el sector agrícola y anima a otras mujeres a unirse a esta profesión con determinación y sin miedo, convencida de que la presencia femenina es clave para transformar y dignificar el mundo rural.
El 23 de junio se celebra el Día internacional de la mujer en la Ingeniería. Vanessa, ¿qué te llevó a estudiar esta carrera?
Soy originaria de La Roda, un municipio de la provincia de Albacete, y provengo de una familia con profundas raíces en el ámbito agrícola. Tanto por parte de mi madre como de mi padre, mis abuelos eran agricultores, y mi padre continuó con esta tradición familiar. Desde pequeña, he estado muy vinculada al campo, acompañando a mis padres los fines de semana y desarrollando un fuerte vínculo con la naturaleza. Desde pequeña tenía claro que quería ser Ingeniera Agrónoma, con el objetivo de cuidar y preservar los campos que tanto aprecio. Por ello, la elección de esta carrera fue algo muy vocacional para mí.
¿Cómo es tu día a día en la empresa?
Actualmente ocupo el cargo de Delegada Comercial y Desarrolladora de Red para la zona sur de España en Kubota España. Mi principal función es actuar como nexo de unión entre la compañía y nuestra red de distribución, especialmente en el ámbito comercial.
Además, colaboro activamente en la búsqueda de nuevos distribuidores con el fin de ampliar y mejorar nuestra red, garantizando así un servicio de calidad en todo el territorio nacional. Esta labor implica desplazamientos frecuentes para visitar tanto distribuidores como clientes finales, con el objetivo de fortalecer relaciones y facilitar operaciones comerciales.
¿Qué les dirías a otras mujeres que están pensando en dedicarse a esta profesión?
Mi incorporación al sector de la maquinaria agrícola fue, en cierto modo, fruto del destino y de las oportunidades que fueron surgiendo, ya que inicialmente no imaginaba que una Ingeniera Agrónoma pudiera desempeñar funciones en este ámbito específico. Sin embargo, hoy puedo afirmar con total certeza que me siento plenamente realizada y feliz en mi trabajo.
Animo a todas aquellas mujeres que estén considerando esta profesión a que se lancen con determinación, sin miedos y con ilusión. Este es un sector donde la presencia femenina está creciendo, gracias al empuje de muchas profesionales comprometidas y con iniciativa, que trabajan día a día por transformar y dignificar el mundo agrícola.


